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SECTOR AGRARIO

Dirección General de Comunicación Social

 

PALABRAS DEL PROCURADOR AGRARIO, ROCENDO GONZÁLEZ PATIÑO, AL ENCABEZAR LA CEREMONIA CÍVICA CONMEMORATIVA DEL 190 DIA DE LA BANDERA.

México, D. F., a 24 de febrero de 2010.

Compañeras, compañeros trabajadores de la Procuraduría Agraria.

Con justo orgullo conmemoramos hoy el 190 aniversario de nuestro lábaro patrio, un lábaro patrio que está lleno de historia y tiene un profundo significado. Un lábaro patrio recientemente proclamado como el más hermoso del mundo.

En los inicios de 1821 se prolongaba, ya por más de una década, la dura lucha por nuestra independencia nacional, cuando finalmente ésta fue posible gracias al audaz Plan de las Tres Garantías, promulgado por uno de nuestros los grandes héroes que ha tenido el país y que desgraciadamente ha quedado olvidado en nuestras memorias, don Agustín de Iturbide, aceptado por don Vicente Guerrero al frente de las supervivientes fuerzas independentistas.

Este acuerdo fue ratificado mediante el abrazo de Acatempa y a partir de ese momento se unieron insurgentes y realistas, para consumar con el diálogo, con el abrazo, y no con enfrentamiento o balazos, nuestra independencia nacional y que en adelante, un hubiese en el territorio mexicano más que hermanos unidos por una causa común, el fortalecimiento y el engrandecimiento de nuestra patria.

Y es en Iguala, Guerrero, donde un sastre, un humilde sastre, José Magdaleno Ocampo, nombre que también sale de nuestra memoria, que elabora la primera bandera trigarante como símbolo de un pueblo que iniciaba su vida autónoma y que fue saludada y jurada por los esforzados soldados que integraban el Ejército Trigarante, primer ejército del México independiente.

Y esta bandera, fiel espejo de las Tres Garantías, conjunta los colores e ideales de nuestra Patria naciente: el fecundo verde que representa nuestra independencia; la pureza del blanco que simboliza la religión y nuestros más altos valores, y finalmente, el fuego y la sangre del rojo que encarna la unión de todos los mexicanos, sin distinción de clases y de razas. También un águila real mexicana, símbolo del bien que devorando una serpiente que es el símbolo del mal.

Y a lo largo de dos siglos, esta bandera, este símbolo de los mexicanos ha sido amado entrañablemente por el pueblo mexicano y ha sido testigo fiel de los grandes acontecimientos históricos de nuestro país.

Por ello, en el marco de esta ceremonia cívica solemne, es de elemental justicia recordar con gratitud y honores a los numerosos héroes, mujeres y hombres de nuestras fuerzas armadas y todos aquellos mexicanos generosos que noblemente han ofrendado sus vidas por defender a nuestro Patria y cuyo sacrificio ha sostenido por generaciones nuestra libertad y soberanía.
Gracias a este gran esfuerzo y sacrificio, nuestro país ha podido, por siglos, enfrentar y superar las dificultades.

Los mexicanos de hoy debemos enfrentar los nuevos retos que se nos presentan.

Los mexicanos de hoy luchamos contra la crisis económica mundial que ha devastado países enteros y estamos saliendo adelante.

Los mexicanos de hoy enfrentamos la amenaza de pandemias y estamos saliendo adelante.

Los mexicanos de hoy padecemos la furia desbocada de la naturaleza, agravada por el calentamiento global, la degradación ecológica, la pobreza lacerante en la que subsisten millones de mexicanos, la inseguridad y el poder de las mafias criminales, y estamos saliendo adelante.

Para nosotros, integrantes del este sector agrario, el desafío es transformar el campo mexicano en una tierra con seguridad y productividad sustentable. Y tenemos que salir adelante.

Por ello, hoy como ayer, todos los mexicanos debemos mirar con confianza este símbolo de unión, de libertad, símbolo histórico que fortalece este año lleno de celebración y orgullo.

Debemos escuchar y atender la convocatoria que nos hace el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, de hacer realidad, en este siglo, el reto de construir la democracia y hacer en México un cambio verdadero con hombres y mujeres verdaderos, un cambio radical, con gente capaz de transformar nuestro país. Y un cambio profundo, que es lo que necesita y lo que nos exige nuestro pueblo.

Felicidades y muchas gracias.