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Ante servidores públicos de todo el país, el procurador Rocendo González Patiño expuso la necesidad de romper de manera definitiva con la cultura de no creer en nosotros mismos como transformadores del campo de México. Por el contrario, les dijo, “debemos asumir el liderazgo que nos corresponde en esta nueva etapa del Sector Agrario. Seamos competitivos y propiciemos ese cambio”.
Clausuró el XLIII Curso de Capacitación e Inducción Básica en el que durante dos semanas participaron servidores públicos de las diferentes delegaciones de la Procuraduría. Apuntó que es importante tener la claridad de quiénes somos y hacia dónde vamos como institución defensora de los derechos campesinos que, hoy, tiene también el reto de coadyuvar para que los dueños de la tierra saquen el mayor provecho de sus propiedades y mejoren su calidad de vida.
“Por eso es importante prepararnos todos los días y mejorar las herramientas de trabajo que nos lleven a la excelencia en el servicio que cotidianamente brindamos a ejidatarios y comuneros”, dijo.
“No podemos olvidar nuestra obligación de impregnar humanismo en cada atención, en cada acompañamiento, en cada asesoría, recordando que todo lo que hagamos por un campesino estará mejorando las condiciones de toda una familia, de toda una comunidad”.
Los exhortó a hacer conciencia de que muchos campesinos dependen de la decisión de cada uno de los servidores públicos de la Procuraduría Agraria, por lo que “tenemos la obligación de conocer puntualmente la normatividad soporte de los procesos en que participamos como asesores o acompañantes de los sujetos agrarios”.
“No hay sacrificio sin su recompensa. Nuestro esfuerzo por ser mejores debe ir en aumento cada día. Busquemos la excelencia, seamos exigentes en nuestros indicadores, dejemos a un lado la zona cómoda y pensemos que en la medida en que logremos sacar de la situación precaria a las familias campesinas, en esa medida estaremos cumpliendo con nuestra responsabilidad”.
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